lunes, 2 de noviembre de 2015

3.119 y 3.120.- Mosaicos del Cristo de la Expiración y Maria Stma. de los Dolores Coronada. Fachada nortel parroquia de San Pedro, Málaga.

Catalogamos de manera conjunta estas dos maravillosas piezas del ceramista local y cofrade de la Expiración, así como portador de la Virgen de los Dolores Coronada, Daniel García Romero.

La corporación del Miércoles Santo tenía una deuda artística pendiente, como era la mejora de los murales que se bendijeron hace un par de décadas, obras del horno de Ruiz de Luna en azul cobalto, ya que ni su tamaño, diseño, ejecución, ni resultado estaban en consonancia con el magnífico retablo cerámico de la fachada de San Pedro, obra de José Recio del Rivero, de la década de los 40 del siglo pasado, produciéndose un contraste brutal en el conjunto arquitectónico de la parroquia y la casa hermandad.

En la madurez artística de Daniel García se realiza este encargo, cuyo resultado queda a la vista, ya que pese a ser unas obras de hoy en día, tienen un claro aire clásico, con combinación de cuerda seca y azulejo plano, destaca el uso del craquelado en algunas zonas, o sea el resquebrajamiento a conciencia del azulejo para dotarlo de un aspecto antiguo, y sobre todo opta por un diseño y unos colores que nos retrotraen a los hornos trianeros de la primera mitad del siglo pasado, asi como un guiño al Art déco.




Aquí quedan estos murales para el catálogo devocional local, con una magnífica perspectiva desde la plaza y cuando acaben las obras, desde el otro lado de la avenida de Andalucía. El acompañamiento lumínimo se produce por sencillos faroles de forja, que conjugan con otro que hay ya en la fachada.

Los titulares se nos ofrecen con sus principales referencias, y así el Crucificado incluye la leyenda de Protector Oficial de la Guardia Civil, y la Señora, cómo no, como Madre y Emperatriz del Perchel.



Y los guiños al pasado aparecen por doquier. Es un curioso ejercicio comparar el mural de la portada con estos laterales, y así existe inspiración en los querubines atlantes, o en las cabecitas angelicales, además de en el tipo de rotulación o en la cenefa, quedando claro el homenaje que Daniel García hace a las distintas generaciones de cofrades percheleros de San Pedro que preceden a los actuales, y recuperaron de las cenizas a esta corporación, con el gran hito que fue la bendición del mural para decir a toda Málaga que San Pedro se reabría al culto con dos portentosas imágenes devocionales.







Y el artista, por su parte, hace una declaración de intenciones en la firma y leyenda, con una preciosa caligrafía, casi a modo de rúbrica en azules sobre fondo blanco y su habitual +- que es el toque enigmático que aporta grandeza a estas obras vidriadas con el paso del tiempo.




Por todo ello hay que felicitar a la corporación de San Pedro, cómo no al artista, y a la Málaga cofrade, que incorpora un nuevo referente cultural y devocional de primer orden, en un espacio en el que se conjuga lo moderno y lo tradicional, ya que San Pedro, sin pretenderlo, se ha convertido en un pequeño oásis, rodeado de un enjambre de torres de hormigón, y frente al consumismo en estado puro del omnipresente centro comercial.

Referir, finalmente, que la corporación no olvida su pasado y así los antiguos murales han sido demontados con sumo cuidado y van a ser recolocados en la fachada de la casa hermandad, hecho que seguro agradecerían los recordados ceramistas Amparo y Carlos Ruiz de Luna, que padecieron la destrucción de muchas de sus piezas cofrades, al estar en poca sintonía con el gusto cofrade para las mismas. Parece ser que el propio Daniel García va a restaurar alguno de los azulejos de los murales de Ruiz de Luna, sin duda todo un honor para el ceramista y un ejemplo del cuidado por el patrimonio.

Chapó, cofrades de la Expiración y chapó Daniel.  Que cumple el ejemplo y continuemos con esta edad oro  de la cerámica cofrade devocional.


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